21/02/2017
TOMADO
DE HSB NOTICIAS
OPINION
El
dolor de cabeza de los pastusos es la movilidad en todo su contexto, tanto del
servicio público de transporte, como para los peatones y obliga al sector
público y privado a tener en la mano salidas a corto, mediano y largo plazo,
porque desplazarse por la ciudad se ha convertido en un problema que no solo
afecta el desarrollo social y económico, si no la salud mental de la gente.
La
semana pasada publicamos una noticia del estudio de una firma internacional que
ubica a Pasto en el puesto 52 de las más congestionadas del mundo y en quinto
lugar en Colombia, lo cual señala que estamos a una bomba de tiempo. Sin
embargo, está en marcha el Sistema Estratégico de Transporte que maneja Avante
y que proyecta la transformación de esta capital, tanto la infraestructura vial
como la tecnología, como parte de una exigencia nacional.
En
ese proceso, en mayo se tendrá el control de la flota de buses (505), es decir
un sistema global para que tanto los transportadores, autoridades y usuarios
sepan en dónde está el vehículo, cuánto se demora en llegar al paradero y poder
controlar que no paren en cualquier lugar, como se hace ahora, sino en los
sitios indicados.
Ya
se han instalado 140 de los 700 paraderos que se tendrán en la ciudad, y el
paso siguiente para el primer semestre del próximo año es tener listo el
sistema de recaudo por tarjeta inteligente, y con esto superar los habituales
problemas de manejar dinero y que el conductor dé el regreso mientras maneja o
prevenir los consabidos asaltos a los buses.
En
el cambio de los buses las autoridades han convenido con la unión temporal
Ciudad Sorpresa que se haga en la medida que se cumpla con la vida útil de
estos vehículos, que es de 20 años, y los nuevos vehículos que serán para 32
pasajeros, parecidos a muchos que ya ruedan en Pasto, sin embargo sí tendrán un
mecanismo que facilite el acceso y descenso de personas con discapacidad.
Frente
a la insatisfacción constante del usuario de la demora de este servicio para
llegar a su destino, por ejemplo más de media hora o incluso una hora de lo
establecido, se contempla la implementación de carriles exclusivos como los
tiene Transmilenio en Bogotá y sistemas de otras ciudades, que permite una
movilidad funcional, sin tener que estar abocada a los enloquecedores trancones
de todos los días.
El
Sistema Estratégico de Transporte debe estar listo en el 2019 con las obras de
infraestructura vial que avanzan en este momento, como la de la carrera 19,
entre la avenida Colombia y el hospital Civil; en la calle 18 entre el intercambiador
vial Agustín Agualongo y la Universidad de Nariño; la carrera cuarta, donde se
ubica la Institución Educativa Ciudad de Pasto y la principal, la carrera 27
entre la calle 22 y la avenida Panamericana, que será el corazón de este magno
proyecto para transformar a la ciudad de Pasto de cara al 2025.
Todo
este componente que se espera mitigue en gran parte la crisis de movilidad,
debe de antemano contrarrestar el transporte ilegal, llámese mototaxismo,
colectivos o piratas, porque de lo contrario no se constituiría en una
solución. Se tienen que adoptar medidas contundentes y coercitivas, pero a la
vez de carácter social, en la medida de que el sistema absorba a las personas
que quedan sin trabajo.
Todo
este proceso debe quedar fijado en una política pública para que la siguiente
Administración municipal no llegue a borrar con el codo lo que se ha hecho con
la mano y se eche al traste el proyecto, porque aquí se define el futuro de
Pasto.